Política

Se calienta un conflicto fronterizo con Paraguay y el gobernador de Corrientes denunció una “agresión a la soberanía”

Gustavo Valdés denunció que la prefectura paraguaya intentó detener a pescadores en aguas argentinas y reclamó la intervención de la Cancillería

CORRIENTES.– En una conferencia de prensa convocada de urgencia en Casa de Gobierno, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, presentó públicamente una queja por los incidentes ocurridos el domingo en Ituzaingó, en la zona de Punta Ñaro, donde efectivos de la Prefectura General Naval de Paraguay abordaron a una embarcación de pescadores correntinos, con intención de detenerlos en aguas y territorio nacional, en lo que significa “una agresión a la soberanía argentina”.

Dada la gravedad del incidente, Valdés informó que se comunicó con el presidente Alberto Fernández, con el canciller Santiago Cafiero e incluso con el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, para informarles sobre el incidente y su intención de denunciar la vulneración de los tratados internacionales.

“Quería realizar una presentación y manifestación pública, de gran preocupación, de lo que está ocurriendo en una zona de frontera, en aguas de la República Argentina, en inmediaciones de las islas Apipé Grande, Apipé Chico y San Martín, en Punta Ñaro”, comenzó diciendo Valdés ante la prensa, y de ese modo se refirió a lo sucedido el domingo, cuando “recibimos información de una zona de aguas jurisdiccionales de Argentina, en donde fueron abordados ciudadanos argentinos, que se encontraban pescando, por fuerzas militares de la marina paraguaya, decomisando su equipamiento en costas argentinas, solicitando el pedido de navegabilidad del río Paraná, bajo apercibimiento de llevar detenidos a los mismos”.

“Esto no se dio nunca en la zona, y vemos el riesgo de la navegabilidad del río Paraná, por lo que se trata de una agresión a la soberanía argentina respecto de sus límites y a la provincia de Corrientes, en cuanto a su jurisdicción respecto de sus recursos naturales”, continuó Valdés, mientras se proyectaba el video del incidente, registrado por un habitante argentino desde la costa de Ituzaingó.

El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, advirtió del incidente a las autoridades nacionales
El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, advirtió del incidente a las autoridades nacionalesFabián Marelli – LA NACION

Por otra parte, el gobernador remarcó que los militares paraguayos “portaban armas de fuego” intimidando a los ciudadanos oriundos de Ituzaingó, a la vez que detalló que, desde el lugar de los hechos, “la distancia al primer pueblo paraguayo es de 34 kilómetros, y esto se produce frente a las costas de Ituzaingó, Corrientes, sobre la zona donde estamos construyendo el puerto”.

Por esa misma razón, dada la gravedad del hecho, pero también entendiendo que no es un asunto aislado sino sostenido en la zona de frontera, Valdés comunicó que que tomó contacto “inmediatamente” con el presidente Alberto Fernández “para poner en conocimiento estos hechos para una pertinente denuncia de vulneración”, debido a que se trata de un “incidente internacional”.

“Pedimos que tomen dimensión del problema que está sucediendo en ese lugar, y que esto se agote mediante reuniones bilaterales, y no se amedrente más a las embarcaciones, por lo que decidimos no permanecer callados”, alertó el mismo Valdés, agregando que la comunicación ya la había hecho extensiva a los presidentes de las Cámaras de Diputados y de Senadores de la Provincia, Pedro Cassani y Pedro Braillard Poccard, presentes durante la conferencia.

Este “no es un hecho aislado, sino que estamos asistiendo permanentemente a situaciones de mayor volumen y cada vez van subiendo de tono”. En ese sentido, recordó que hubo hechos que se vivieron con anterioridad: “Hubo torneos de pesca que fueron interrumpidos por la marina paraguaya y vimos otros incidentes con abordajes de lanchas, que sigue creciendo. Ahora tenemos abordajes sobre costas argentinas con detenciones (por parte) de las fuerzas paraguayas y eso nos presenta mayor preocupación”, remarcó.

La zona del conflicto se ubica frente a la Isla Apipé, que es la más grande de un conjunto de islas e islotes que forman un archipiélago fluvial de Argentina situado en el río Paraná, a la altura del departamento Ituzaingó, en la provincia de Corrientes. Tiene una superficie de 277 kilómetros cuadrados, lo que equivale a toda la Ciudad de Buenos Aires y a una parte importante de su área metropolitana.

Este año San Antonio de Apipé, su cabecera, cumple 106 años de historia institucional, aunque sus antecedentes se remontan a la expedición española de Sebastián Gaboto de 1527-1528. Un mapa del expedicionario, publicado en 1544, señala el lugar como “el salto que aze el río”, y de allí la posterior construcción de la represa hidroeléctrica más importante del país.

Pero es, además, una franja de la caliente frontera Norte de la Argentina, que balconea la represa de Yacyretá, pero que además es el último enclave nacional rodeado por ríos paraguayos mal distribuidos, pero escrutados al milímetro por sus fuerzas armadas: vecinos de allí nomas, pero también guardianes celosos de esas aguas.

Sucede que las islas Apipé constituyen enclaves argentinos, es decir, son tierras de jurisdicción nacional que están completamente rodeadas por aguas pertenecientes al Paraguay, lo cual es motivo de litigio hace varios años. Y de disputa casi a diario.

Antes de la construcción de la represa de Yacyretá, el canal principal del río Paraná pasaba por el Norte de la isla, por lo tanto estaba rodeada de aguas argentinas. Pero durante la realización de la obra, y en pleno gobierno militar en Argentina, ese canal que marcaba el límite de los países fue desplazado hacia el Sur.

Tal situación persiste y es un problema de soberanía entre la Argentina y Paraguay desde entonces, desde cuando el presidente de facto Reynaldo Bignone, mediante el decreto 1585/82, aprobó la delimitación realizada por la Entidad Binacional Yacyretá. El nuevo límite se fijó entre la costa de la isla y la de Corrientes, dejándola en medio de aguas paraguayas.

El conflicto está latente, pero escaló hace unos años durante un evento pesquero que tuvo lugar en la Isla Apipé, cuando la marina paraguaya intervino para suspenderlo. Este hecho despertó nuevamente el reclamo por parte de los lugareños, las autoridades municipales y el gobernador, Gustavo Valdés, para revisar la situación.

El problema es grave y diario porque las islas no tienen comunicación vial con el resto de la provincia de Corrientes. Sólo se accede por lancha atravesando el río Paraná.

Fuente: lanacion.com

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